Beneficios de la luz solar en la cría de aves

Cada vez es más común observar la tenencia de pequeñas aves, ya sean pericos australianos, canarios, agapornis o aves silvestres como mascotas en los hogares. A pesar del buen trato y manejoque puedan recibir, es importante entender que las aves no están totalmente adaptadas a llevar una vida en el interior de una habitación, donde no puedan recibir luz natural directa.

En efecto, etapas naturales de la vida del ave como son la muda, madurez sexual, la reproducción y el estado de salud están influenciados en gran manera por la luz natural recibida.

La luz solar inicia un ciclo de procesos bioquímicos en la piel de las aves que permite la absorción del calcio de la dieta a nivel intestinal. Este calcio es necesario para el buen funcionamiento de los músculos y los huesos y en el caso de las hembras, para la formación de la cáscara del huevo durante la etapa reproductiva.

Asimismo, estimula la liberación de hormonas específicas que incentivan el desarrollo de las gónadas dando inicio al ciclo reproductivo.

La intensidad y duración de las horas luz cumplen un importante rol en el inicio de la muda estacional de las aves, el cual es un proceso natural y cíclico en las aves que les permite renovar su plumaje, asegurando la correcta funcionalidad para el vuelo, aislamiento térmico, impermeabilidad y aspecto.

Finalmente, la radiación solar cumple un notable efecto biocida siendo un desinfectante muy potente y efectivo, reduciendo así la carga bacteriana y parasitaria a la cual pueden estar expuestas nuestras mascotas.

En conclusión, es recomendable para las aves de jaula permitirles disfrutar directamente de días soleados y templados tanto como sea posible, ofreciéndole la oportunidad de que decidan entre gozar del sol o reposar en la sombra cuando lo crean conveniente.

Perico Esmeralda; Forpus coelestis
Los pericos esmeraldas disfrutan tomando baños de sol